La transición ecológica en packaging

Cada vez más a menudo escuchamos términos como ecológico, biodegradable, compostable o reciclable cuando hablamos de envases y embalajes. ¿Pero qué significan esos conceptos aplicados al packaging? ¿Existe realmente el packaging ecológico?

Lo primero que hay que aclarar es que no existe ninguna norma que dictamine qué es el packaging ecológico. Por esta razón nos encontramos con que muchas empresas utilizan el término de forma ambigua, etiquetando como ecológicos ciertos productos que, por sus atributos, bien podrían no serlo.

Así pues, antes que nada, en Grupo IMAR creemos que es necesario definir cada uno de estos conceptos para saber que implica etiquetar con estos términos a un producto de packaging.

Qué es el packaging ecológico

Ecología significa literalmente “estudio o conocimiento del hogar”. El término “Ecológico” es habitualmente usado en la agricultura para describir un producto elaborado sin añadidos químicos como pesticidas y, por lo tanto, respetuoso con el medio ambiente. Partiendo de la premisa del respeto por el medio ambiente, se ha extendido el uso del término a industrias como la del packaging.

Pero, ¿qué es realmente un packaging ecológico? A falta de una norma que delimite el alcance de esta definición, podemos entender como packaging ecológico a aquel envase o embalaje compuesto por materiales respetuosos con el medioambiente y cuyo uso no amenaza de forma perdurable al ecosistema.

Bien, entonces ¿qué ejemplos tenemos de packaging ecológico? Por lo general, todos los envases fabricados con materiales reciclables, biodegradables y libres de compuestos químicos nocivos como los PFOAs podrían ser etiquetados como ecológicos.

Ejemplos de esto son todos los embalajes fabricados con papel y cartón, cristal o incluso plásticos reciclados y reciclables.

La transicion ecologica en packaging 1

Packaging biodegradable

Con estos ejemplos llegamos al segundo término de moda en packaging, el packaging biodegradable. Que un material sea biodegradable quiere decir que puede descomponerse en los elementos naturales que lo componen por la acción de agentes biológicos, como el sol, el agua, las bacterias, las plantas o los animales. De esta manera el material se va fragmentando en partículas cada vez más pequeñas hasta que finalmente no queda evidencia física de su existencia. Para que un envase sea biodegradable, la suma de los materiales que lo forman (tintas, barnices y demás pigmentos) tiene que ser biodegradable.

En ocasiones el término biodegradable se confunde con el de compostable. Pero existe una diferencia fundamental entre ambos: el proceso de degradación biológica de un producto compostable acaba produciendo biomasa (materia orgánica como el abono) y en un periodo de tiempo controlado. Para poder establecer los criterios con los que determinar qué productos son compostables, el Comité Europeo de Normalización (CEN) editó la norma EN 13432, según la cual, para que un material sea considerado compostable debe cumplir los siguientes criterios:

  • Degradar al menos un 90% de su masa total en un plazo máximo de 6 meses.
  • Estar completamente fragmentado en partículas de tamaño inferior a 2mm x 2mm después de 12 semanas.
  • Controlar la ecotoxicidad del humus y cumplir con los estándares detallados.
  • No contener metales pesados.

Packaging reciclable

A continuación, podríamos pasar a uno de los términos más usados actualmente, el de los productos reciclables. Hoy en día una de las apuestas más importantes de cara a reducir nuestro impacto en el medio ambiente es avanzar hacia el uso de productos reciclables.

En ese sentido, materiales como el papel y cartón parten con mucha ventaja ya que, desde hace años, son fácilmente reciclados. La industria del plástico está apostando fuertemente por avanzar hacia la reciclabilidad de las distintas resinas usadas en la fabricación de embalajes (como el PE, PP o PET), si bien todavía tienen un largo camino que recorrer para llegar a ser plenamente reciclables.

Packaging reutilizable

Por último, nos encontramos con aquellos envases reutilizables. Es decir, que por sus características de fabricación y uso, pueden volver a utilizarse sin necesidad de ser reconvertidos. El ejemplo más claro de envase reutilizable son las botellas de vidrio.

¿Y ahora qué?

Ahora que ya hemos aclarado los diferentes conceptos, vamos a responder a algunas de las preguntas más frecuentes relacionadas con los procesos de packaging.

¿Pueden reciclarse los envases de cartón impresos? ¿Y plastificados?

Sí, los envases de cartón impresos, y/o plastificados pueden y deben ser reciclados. Tal y como dictaminó la ECMA (Asociación europea de fabricantes de cartón), el packaging en papel y/o cartón laminado puede reciclarse en el contenedor azul, ya que el material principal es fácilmente reciclable separando en el proceso los aditivos y films de la pulpa.

Lo mismo ocurre con aquellas cajas y estuches de cartón que llevan otros acabados gráficos para embellecer el producto, tales como la estampación o la serigrafía. En todos los casos el resultado final será reciclable.

¿Existen alternativas ecológicas a los envases plastificados? ¿Cuáles?

Como hemos visto anteriormente, esta pregunta parte de un criterio erróneo, ya que los envases de cartón plastificados son reciclables y por lo tanto ecológicos. No obstante, existen otras alternativas que pueden resultar en productos biodegradables y compostables y que el consumidor puede percibir como más Eco-friendly. Entre estas alternativas encontramos los films realizados con bioplásticos como el PLA (ácido poliláctico) y el acetato, o el Transmet que aporta un pigmento metálico a la superficie del pliego sin aplicar ningún film plástico.

¿Es cierto que los productos con estampación no son ecológicos?

No es cierto. Podemos pensar que como las estampaciones evocan el lujo a través de colores dorados o metalizados, se perciben como artificiales. Sin embargo, el pigmento metálico que se deposita en la superficie es, en realidad, insignificante en relación a la suma total de materiales del producto. De hecho, existen referencias de estampación certificadas para el proceso de compostaje del envase.

¿Qué es la estampación en frío? ¿El Cold Foil, es más ecológico?

El Cold Stamping es una técnica de estampación en frío que difiere de la estampación convencional en el modo de aplicación: mientras que en la estampación convencional usamos calor y presión aplicados con un grabado para fijar el pigmento, en el cold foil usamos un barniz adhesivo y presión, prescindiendo del grabado y de la temperatura.

En cuanto a sus propiedades ecológicas, no existe mayor diferencia entre ambos que la aplicación añadida de barniz en el cold foil. En ambos casos el pigmento metálico se transporta en una bobina de poliéster de la que se retira al estampar.

¿Puede sustituirse el laminado plata por estampación? ¿El resultado será más ecológico?

Aunque ambos se usan para embellecer el estuche, la estampación y el plastificado son dos procesos completamente diferentes. La diferencia sustancial es que la estampación, que cuenta con una gama incontable de tonalidades y efectos, tiene como único fin aportar mucho valor añadido al producto, realzando zonas concretas del diseño como el logo, la marca, etc. En tanto que el laminado se trata de un film que envuelve el embalaje, dándole mayor resistencia y aportándole atributos de barrera o mejoras de superficie (capacidad para ser termosellado) al mismo tiempo que embellecemos el producto. Así pues, no podemos conseguir los atributos de protección que aporta el laminado mediante la estampación, de la misma manera que no lograremos obtener los mismos tonos y acabados que ofrece la estampación con un plastificado.

En cuanto a sus propiedades ecológicas, en la estampación se usa un film de poliéster para transportar el pigmento metálico. Este film es posteriormente desechado. En el caso del laminado, es el propio film de poliéster el que aplica sobre el embalaje. En ambos casos el resultado será reciclable y en ambos casos existe un consumo de poliéster. Por ello, las dos opciones son igualmente ecológicas.

En Grupo IMAR somos especialistas en desarrollar e implementar acabados gráficos de estampación, serigrafía, plastificado y troquelado, entre otros. ¿A qué esperas a contactar con nosotros y pedir presupuesto para producir tu packaging?

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